
Con estas nociones básicas, aprenderemos a influir sobre los otros de manera positiva o de manera negativa. Además, que podremos conseguir nuestros objetivos y evitar que los demás se aprovechen de nosotros.
El engaño es una técnica fundamental para la manipulación. Cuando alguien se siente incapaz hay que demostrar incapacidad. Es decir, aparentar estar cerca cuando se está lejos y si se está lejos aparentar estar cerca. Esto permitirá desorientar al rival.
Con lo cual hay que hacerse el ingenio para coger a un ingenuo, parecer más tonto que la otra parte, pero te entiendo así inferioridad. El truco aquí Es hacer que los demás se sientan más inteligentes que nosotros. Una vez que estén convencidos de esto no sospecharán que tendrán motivos ocultos. Es importante mantener oculto las intenciones.
Otra técnica es controlar las opciones. Esto significa que es necesario que la otra persona crea que tenga una oportunidad Y que la víctima cree que controla la situación. Pero en realidad están siendo manipuladas.
Por otra parte, hay que decir menos de lo necesario. Cuanto más se dice menos se controla la situación. La gente poderosa intimidad e impresiona diciendo poco. Cuanto más se dice más facilidades hay de decir algo absurdo.
El arte de ser impredecible es algo fundamental también. Si te muestras predecible confieres a los demás a dar la sensación de dar control sobre ti. Con lo cual, hay que darles la vuelta a los papeles y mostrarte completamente impredecible. Las actitudes que aparentemente carecen de coherencia o propósito desconcertarán a los demás que se lo estarán tratando de explicar sus movimientos y acciones.
Adoptar una apariencia sin forma, esto quiere decir que hay que hay que adaptarse a los imprevistos y actuar rápidamente. Nunca hay que apostar por la estabilidad y el orden duradero ya que todo cambia y siempre habrá imprevistos.
En conclusión, aunque todas estas técnicas nombradas anteriormente no han sido muy altruistas, algunos de estos se pueden utilizar para incrementar el poder y la influencia y alcanzar tus objetivos para que te aporten valor a ti y a los que te rodean. Además de que serás consciente de cuando otros intentan manipularte.
Por ejemplo, hacer que los demás se sientan más inteligentes que nosotros nos hará que los demás brillen en nuestra presencia, algo crítico en el carisma. O decir menos de lo necesario es crucial en la comunicación hay que escuchar más de lo que hablas, ya que a las personas les gusta ser escuchadas. El arte de ser impredecible siempre te otorgará misterio convirtiéndote en alguien más interesante, aunque es muy importante no exagerarlo.